La tradicional prueba atlética de Concordia atraviesa horas de incertidumbre. Gustavo Bou, flamante subsecretario de Deportes municipal, reconoció que todavía no se puede confirmar su realización. Detrás de esa duda hay algo más que una carrera: una historia, una tradición y miles de recuerdos que forman parte del corazón deportivo de la ciudad.
Hay noticias que duelen un poquito más cuando se trata de algo que sentimos como propio. Y hablar de la Maratón de Reyes de Concordia es hablar de una de esas cosas que forman parte de la identidad de nuestra ciudad, de sus calles, de su gente y de tantas historias que se escribieron corriendo.
La posibilidad de que la próxima edición no se realice genera tristeza, preocupación y muchas preguntas entre los corredores, las agrupaciones atléticas y todos aquellos que, año tras año, esperan esta verdadera fiesta del atletismo.
La incertidumbre quedó planteada tras las declaraciones de Gustavo Bou, flamante subsecretario de Deportes de la Municipalidad de Concordia, quien reconoció la importancia del evento, aunque aclaró que todavía no hay una decisión tomada.
“Hoy no te puedo decir exactamente si se va a hacer o no se va a hacer”, expresó el funcionario.
Una carrera que significa mucho más que correr
Para algunos, la Maratón de Reyes puede ser simplemente una competencia deportiva. Pero para quienes vivimos y respiramos el atletismo, sabemos que significa mucho más.
Es volver a encontrarse con amigos, preparar las zapatillas con ilusión, entrenar durante semanas bajo el calor del verano y esperar ese momento en el que las calles de Concordia se llenan de corredores, familias y vecinos que salen a alentar.
Es ver a los atletas experimentados compartir el recorrido con quienes se animan por primera vez. Es escuchar los aplausos, sentir la emoción de cruzar la meta y entender que, durante unas horas, todos somos parte de una misma fiesta.
También es recordar a quienes alguna vez estuvieron en la largada y hoy ya no están. Es guardar fotografías, anécdotas y abrazos que el tiempo no puede borrar.
Por eso, cuando aparece la posibilidad de que una edición no se concrete, la preocupación va mucho más allá de perder una fecha del calendario. Se siente como si una parte de esa historia pudiera quedar en silencio.
La situación de la ciudad también importa
Bou explicó que la decisión deberá analizarse teniendo en cuenta el contexto que atraviesa Concordia y las condiciones necesarias para organizar un acontecimiento de semejante magnitud.
“A veces también hay que analizar esas cosas, si es conveniente hacerlo en la situación que atraviesa hoy la ciudad. Siempre hay que buscar un porqué. No es hacer por hacer, yo no lo veo de esa manera”, manifestó.
El funcionario también reconoció el valor deportivo y turístico de la competencia, aunque aclaró que su realización dependerá de una evaluación junto al intendente.
“La maratón es un evento muy importante y que es de nuestra ciudad. Y si vemos que está todo para hacerlo, ya hablamos con el intendente de algo”, señaló.
Es cierto que los tiempos son difíciles y que administrar los recursos de una ciudad requiere responsabilidad. Nadie desconoce las dificultades que pueden existir para organizar una carrera de estas características. Pero también es cierto que los acontecimientos deportivos construyen identidad, generan encuentros y mantienen vivas las tradiciones que unen a una comunidad.
Concordia no quiere perder su fiesta del atletismo
Desde el mundo del running, la expectativa permanece intacta. Muchos corredores esperan novedades, mientras otros seguramente se preguntan si volverán a tener la oportunidad de disfrutar de una de las competencias más representativas de la ciudad.
La Maratón de Reyes ha sido, durante años, una vidriera para Concordia y un punto de encuentro para atletas de diferentes lugares. Su importancia no se mide solamente en la cantidad de inscriptos o en los resultados deportivos, sino también en las emociones que despierta y en el movimiento que genera alrededor de ella.
Quizás por eso cuesta tanto imaginar un verano sin esa postal de las calles repletas de corredores, sin los vecinos alentando desde las veredas y sin esa mezcla de nervios, alegría y cansancio que acompaña a cada llegada.
Por ahora, no hay una confirmación oficial sobre la realización de la próxima edición. La decisión sigue pendiente y habrá que esperar las definiciones de las autoridades municipales.
Una esperanza que todavía no se apaga
Desde Deportes Villa Adela, entendemos que detrás de cada carrera hay mucho trabajo, organización y recursos. También sabemos que detrás de cada corredor hay una ilusión, y detrás de una competencia histórica hay generaciones enteras que ayudaron a construirla.
Ojalá que las condiciones permitan encontrar una alternativa para que esta tradición pueda continuar. Que se puedan evaluar distintas posibilidades, escuchar a quienes forman parte del atletismo y encontrar un camino que permita mantener viva una fiesta tan querida por los concordienses.
Porque las carreras pasan, los tiempos quedan registrados y las medallas se guardan. Pero las emociones, los recuerdos y el sentido de pertenencia permanecen para siempre.
Hoy, Concordia no tiene una respuesta. Tiene una pregunta que duele y una esperanza que todavía sigue de pie.
Ojalá que las calles vuelvan a llenarse de pasos, que las familias vuelvan a salir a alentar y que la Maratón de Reyes pueda escribir un nuevo capítulo de su historia.
Porque cuando una ciudad corre unida, no solamente celebra el deporte: también celebra una parte de sí misma.
Deportes Villa Adela
Por Enrique Rodríguez
Foto : Mariano Senra

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