✍️ Por Enrique Rodríguez – Deportes Villa Adela
El atleta entrerriano, nacido en Concordia, completó los 42,195 kilómetros de la Maratón de Chicago 2026 en 2 horas y 17 minutos. En diálogo con Deportes Villa Adela, contó las dificultades que atravesó durante la carrera, su esfuerzo por combinar los estudios y el trabajo con el atletismo y su sueño de llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El concordiense Dylan Van Der Hock tuvo una destacada actuación en la Maratón de Chicago 2026, disputada este domingo en Estados Unidos, donde completó los 42,195 kilómetros en 2 horas y 17 minutos. Con este registro, el atleta entrerriano mejoró en tres minutos su marca personal y se convirtió en el mejor sudamericano de la competencia.
En diálogo con Enrique Rodríguez, de Deportes Villa Adela, el fondista compartió sus sensaciones después de afrontar su segunda experiencia en la distancia, tras su participación anterior en la Maratón de Nueva York. Si bien su objetivo era acercarse a las 2 horas y 15 minutos, valoró el resultado conseguido y, especialmente, la capacidad de superar los inconvenientes que se presentaron durante el recorrido.
“Segunda maratón, tres minutos de mejor marca obtuve ayer y mejor sudamericano en la prueba. Tuve algunos percances durante la carrera, pero se disfrutó mucho, la pasé muy bien. Quizás no el tiempo que buscaba, pero se aprende siempre desde cada prueba que se hace”, expresó el atleta.
Una carrera que venía encaminada para las 2 horas y 15 minutos
Durante los primeros kilómetros, Van Der Hock pudo desarrollar la estrategia prevista y mantener parciales que lo proyectaban hacia el objetivo de bajar su registro. Sin embargo, una serie de inconvenientes terminó condicionando su rendimiento en la segunda parte de la competencia.
“Corrí 2:17. Hasta el kilómetro 25 iba para 2 horas 15 minutos. Todos los parciales perfectos, muy tranquilo”, explicó.
A las dificultades con el calzado se sumaron las condiciones climáticas. Según relató, la temperatura llegó aproximadamente a los 22 grados, un factor que puede representar una exigencia considerable para los corredores de larga distancia.
“Se llegó alrededor de 22 grados, que tampoco es tan caluroso para una persona que quizás está haciendo compras fuera de la casa, pero para un maratón las condiciones ideales para correr son entre 5 y 8 grados”, señaló.
Para refrescarse, el concordiense recurrió al agua y a las esponjas frías que se ofrecían en los puestos de hidratación. Sin embargo, esa medida terminó desencadenando uno de los principales problemas de su carrera.
Más de 20 kilómetros con la plantilla de la zapatilla desplazada
El inconveniente comenzó alrededor del kilómetro 20, cuando se le mojó el interior de una zapatilla y la plantilla empezó a desplazarse. Con el paso de los kilómetros, terminó doblada debajo de los dedos, provocándole molestias constantes hasta cruzar la línea de llegada.
“Corrí desde el kilómetro 20 hasta el 42 con la plantilla toda doblada debajo de los dedos y arriba de los dedos, así que súper molesto”, relató.
Pese al dolor y a las dificultades para correr con comodidad, Van Der Hock consiguió sostener el esfuerzo y completar la prueba con un registro que representa una nueva referencia personal.
“Más allá de eso, 2:17 que me deja muy contento”, afirmó.
La experiencia también le dejó enseñanzas para el futuro, especialmente en relación con la hidratación, el cuidado del calzado y todos los detalles que pueden influir en una competencia de semejante exigencia.
Los Ángeles 2028, el gran sueño del concordiense
Más allá de su actuación en Chicago, Van Der Hock tiene la mirada puesta en un objetivo que representa el máximo desafío para cualquier deportista: llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El atleta explicó que el camino hacia la clasificación requiere conseguir marcas de nivel internacional y sumar puntos para mejorar la posición en el ranking mundial.
“La participación para los Juegos empieza un año antes de la competición y se hace 30% por marcas y 70% por ranking mundial”, comentó al referirse al sistema de clasificación.
En ese contexto, destacó la importancia de participar en competencias de jerarquía, alcanzar buenos puestos y obtener resultados destacados en campeonatos nacionales y sudamericanos.
“Requiere que vayas a correr competencias importantes con buenos puestos dentro de ellas, también siendo campeón nacional, campeón sudamericano, que te lleva a clasificar”, sostuvo.
Su planificación contempla continuar progresando en la distancia y buscar nuevos desafíos que le permitan acercarse al nivel necesario para competir por una plaza olímpica.
“Seguimos recuperando hasta buscar otro maratón y la idea sería correr cerca del 2:10, progresar de poco a poco hasta llegar a 2028, fines de 2027, con un mejor maratón”, adelantó.
Estudiar, trabajar y entrenar: el esfuerzo detrás del rendimiento
La historia de Van Der Hock también refleja una realidad que atraviesan numerosos atletas que buscan abrirse camino en el alto rendimiento sin contar todavía con un respaldo económico suficiente.
El concordiense reside desde hace aproximadamente cuatro años en Estados Unidos. Allí combina su preparación deportiva con sus estudios y sus responsabilidades laborales. Después de completar una carrera en Comunicación, actualmente cursa una maestría en Español.
A pesar de sus resultados y de su proyección internacional, se considera un deportista amateur porque debe afrontar personalmente los gastos que demanda su actividad.
“Lo que diferencia a un atleta profesional y un amateur, como me considero, es que el profesional tiene pago el maratón y se puede dedicar a esto todos los días”, explicó.
Y agregó: “Tengo que estudiar, trabajar, pagarme todas las cosas, dedicarme al deporte y llegar a querer estar en alto rendimiento”.
Su situación muestra el esfuerzo que implica sostener una preparación competitiva mientras intenta construir un futuro profesional y deportivo en otro país.
La posibilidad de conseguir apoyo de Puma
Durante la entrevista, Van Der Hock también contó que mantiene conversaciones con la marca deportiva Puma con la expectativa de conseguir apoyo para continuar desarrollando su carrera.
Como parte de esa experiencia, dos días antes de la maratón participó de una prueba de velocidad organizada por la empresa. El desafío consistió en completar 1.000 metros sobre una cinta, distancia que recorrió en 2 minutos y 19 segundos.
“Me dicen que si era el más rápido me sponsoreaban y corrí lo más fuerte que pude. Corrí 1.000 metros en 2:19, así que seguro que me comí un poco de piernas ahí”, comentó entre risas.
La anécdota refleja tanto su velocidad como las oportunidades que busca generar para conseguir respaldo y mejorar sus condiciones de entrenamiento.
La recuperación, una prioridad después de Chicago
Tras completar los 42,195 kilómetros, el atleta comenzó el proceso de recuperación, especialmente por las molestias ocasionadas por el desplazamiento de la plantilla durante gran parte del recorrido.
“Las piernas se me cargaron mucho, los gemelos. Por el tema de la zapatilla, creo que iba corriendo muy de puntas, ya que la plantilla se me fue para adelante”, explicó.
Las consecuencias también afectaron sus pies. “Me hizo volar las uñas, así que no sentía el pie. Tanto dolor que no sentía el pie”, describió.
Pese a las molestias, espera retomar progresivamente los entrenamientos durante la próxima semana, de acuerdo con su evolución física. La recuperación será fundamental para volver a prepararse sin apresurar los tiempos y continuar con su planificación deportiva.
El agradecimiento a Concordia y a quienes lo acompañan
Antes de finalizar la entrevista con Deportes Villa Adela, Van Der Hock dedicó unas palabras a su familia, a los vecinos de Concordia y a todas las personas que siguen de cerca su carrera desde distintos puntos del país.
“Mi familia, la gente de Concordia que siempre está ahí. Recibí muchos mensajes también de gente alrededor del país. Siempre es un empujón extra que tenés, sabiendo que hay gente que está detrás de que te vaya bien, más allá de correr, y que está haciendo fuerza por vos”, expresó.
Con una nueva marca personal de 2 horas y 17 minutos y el reconocimiento como mejor sudamericano de la prueba, Dylan Van Der Hock cerró su participación en Chicago con una actuación que reafirma su crecimiento deportivo.
Detrás del resultado hay sacrificio, perseverancia y una rutina que combina estudios, trabajo y entrenamiento. El concordiense sigue construyendo su camino en el atletismo internacional, con nuevos objetivos por delante y el sueño de llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 como horizonte.
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