El deporte concordiense despide a un hombre que dedicó su vida a descubrir talentos, acompañar corredores y defender, especialmente, al atletismo infantil.
Por Enrique Rodríguez – Deportes Villa Adela
Este miércoles 26 de agosto, por la tarde, el atletismo de Concordia recibió una de esas noticias que duelen profundamente: dejó de estar entre nosotros Rubén Anonni, un hombre que durante muchos años fue un verdadero defensor del deporte y, especialmente, de aquellos que recién comenzaban a dar sus primeros pasos en el mundo del atletismo.
Rubén no necesitaba grandes escenarios ni reconocimientos. Su manera de entender el deporte era otra: estar, acompañar y darle oportunidades a los chicos y a los atletas.
Fue también un hombre con un enorme ojo para descubrir talentos. Entre tantos jóvenes a los que acompañó, aparece un nombre que hoy es orgullo de Concordia y de todo el atletismo argentino: Federico Bruno, a quien Rubén supo descubrir y acompañar en sus primeros pasos.
Pero quienes lo conocimos seguramente lo recordaremos también de otra manera.
Lo recordaremos corriendo.
Aquel atleta capaz de afrontar los desafíos más duros, incluso corriendo sin zapatillas. Estuvo en los 30 kilómetros de Los Duros, enfrentando caminos de ripio y barro y asfalto , y también en aquel exigente medio maratón de Paysandú a Colón, atravesando sectores de playa y campo, con sus pies soportando kilómetros de sacrificio sin zapatillas .
Porque Rubén era así: un luchador, un apasionado, un hombre que nunca necesitó demasiadas comodidades para hacer lo que amaba.
Y hasta hace apenas unos días seguía haciendo lo que mejor sabía hacer: trabajar por los más chicos.
En la Costanera de Concordia, en la pista del Polideportivo, organizaba carreras infantiles, muchas veces sin buscar ningún beneficio personal. En numerosas oportunidades las inscripciones eran gratuitas porque para él lo importante no era recaudar, sino ver a los niños correr, disfrutar y descubrir el maravilloso mundo del atletismo.
Eso también es dejar una huella.
Quizás hoy muchos recién comprendan la dimensión de todo lo que hizo silenciosamente durante tantos años. Porque detrás de cada carrera infantil, de cada joven que recibió una oportunidad y de cada atleta que se animó a largar, había una persona que estaba convencida de que el deporte podía cambiar vidas.
Rubén Anonni fue atleta.
Fue entrenador.
Fue descubridor de talentos.
Fue organizador.
Pero, por sobre todas las cosas, fue un enorme ser humano que defendió el atletismo sin mirar cuánto podía recibir a cambio.
Hoy Concordia pierde a uno de sus grandes trabajadores silenciosos.
Seguramente allá arriba, donde ya no existen dolores ni cansancio, Rubén estará preparando una nueva carrera. Quizás acomodando una largada, marcando un circuito y llamando a los angelitos para que se preparen.
Y seguramente, como tantas veces acá abajo, lo hará pensando primero en ellos.
Hasta siempre, Rubén. Gracias por tanto.
Desde Deportes Villa Adela abrazamos a sus familiares, amigos, atletas y a toda la comunidad del atletismo concordiense en este momento de profundo dolor.
Tu carrera terminó acá, pero tu legado recién comienza.
Invitamos a despedilo hoy jueves 27 de agosto en Trimor de calle las Heras de 8 a 10de la mañana
Por Enrique Rodríguez
📸 Deportes Villa Adela
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